Tu web

Qué debe tener la web de un negocio que trabaja con cita

La web de una peluquería, una clínica o un estudio no tiene que impresionar: tiene que dejar reservar en un minuto desde el móvil. Lo imprescindible, lo que ayuda a que te encuentren y lo que sobra.

4 min de lectura

Profesional de estética preparando un tratamiento en la cabina

Quien entra en la web de una peluquería, una clínica de fisioterapia o un estudio de uñas casi nunca viene a leer. Viene a resolver una de tres preguntas: ¿cuánto cuesta?, ¿tienen hueco? y ¿dónde está? Una buena web responde las tres en menos de un minuto, y casi siempre desde el móvil.

Lo imprescindible

Reservar, a la vista desde el primer momento

El botón de reservar tiene que estar en la primera pantalla y seguir a mano mientras se baja. Si para pedir cita hay que buscar un formulario al final de la página, o mandar un correo y esperar respuesta, mucha gente se va a la siguiente opción de Google.

Mejor todavía si la reserva enseña los huecos reales: el cliente elige día y hora sabiendo que están libres, sin ida y vuelta de mensajes.

Servicios con precio y duración

Es lo que más se mira. Una carta con cada servicio, su precio (o un "desde") y lo que dura evita la mitad de las llamadas y ayuda al cliente a elegir bien antes de reservar. Si algo no tiene precio fijo, dilo y explica de qué depende.

Quién te va a atender

En un negocio de servicio personal, mucha gente elige persona, no solo tratamiento. Una foto real y dos líneas sobre cada profesional dan confianza, sobre todo a quien viene por primera vez. Y si se puede reservar directamente con esa persona, mejor.

Dónde, cuándo y cómo contactar

Dirección con mapa, horario, teléfono y, si lo usas, el enlace a tus redes. Si tienes varios locales, cada uno con lo suyo: un cliente que llama al local equivocado es un cliente que se lleva una mala primera impresión.

Que funcione bien en el móvil

La mayoría de las visitas llegan desde el teléfono, muchas desde Instagram o desde la ficha de Google. Textos que se leen sin hacer zoom, botones que se pulsan con el dedo y una reserva que no obliga a rellenar diez campos.

Fotos de verdad

Fotos de tu local y de tu trabajo, aunque no sean de estudio. Las fotos de archivo de gente sonriendo se reconocen al instante y no dicen nada de ti. En un negocio visual, como una peluquería, un estudio de uñas o de tatuaje, las fotos son la mitad de la decisión.

Lo que ayuda a que te encuentren

Tu nombre, tu dirección web

Un perfil en un portal de reservas está bien como escaparate extra, pero ahí apareces junto a tu competencia y con su marca. Una web con tu propio dominio (tunegocio.com) es tuya: es lo que pones en la tarjeta, en Instagram y en la ficha de Google.

Una página para cada servicio

Quien busca "masaje descontracturante en Zaragoza" o "mechas balayage en Sevilla" encuentra antes una página que habla justo de eso que una carta con veinte servicios en una línea cada uno. No hace falta escribir mucho: qué es, para quién, cuánto dura, cuánto cuesta y un botón para reservarlo.

Título y descripción que digan qué haces y dónde

Es lo que aparece en Google. "Inicio" no ayuda a nadie; "Peluquería en el barrio de Delicias, Zaragoza | Nombre" sí.

La ficha de Google enlazada a tu web

Mucha gente te encuentra primero en Google Maps. Si la ficha lleva a tu web y tu web deja reservar, el camino es corto.

Lo que sobra

  • Carruseles de fotos que pasan solos. Nadie espera a la tercera diapositiva.
  • Ventanas emergentes nada más entrar, salvo la de cookies, que es obligatoria si mides visitas.
  • La carta en PDF. En el móvil se lee mal y Google la entiende peor que una página.
  • Música o vídeo que arrancan solos.
  • Textos genéricos que valdrían para cualquier negocio ("ofrecemos un servicio de calidad adaptado a ti"). Mejor una frase concreta sobre lo que haces tú.

Una lista para revisar tu web hoy

Ábrela en el móvil y comprueba:

  1. ¿Ves el botón de reservar sin bajar?
  2. ¿Encuentras el precio de tu servicio más pedido en menos de diez segundos?
  3. ¿Están la dirección, el horario y el teléfono?
  4. ¿Las fotos son tuyas?
  5. ¿Se puede reservar sin llamar ni escribir?
  6. Si buscas tu negocio en Google, ¿sale tu web, con un título que diga qué haces y dónde?

Si fallan dos o más, merece la pena dedicarle una tarde.

Cómo lo resuelve Cogercita

Las webs que hacemos con Cogercita salen con todo lo de la lista: reserva online con los huecos reales, carta con precio y duración y una página por servicio, equipo con foto, dirección, mapa y horario de cada local, y tu propio dominio. Puedes ver cómo quedan en las plantillas de cada sector: son webs funcionando, y se puede probar a reservar.

Si te preguntas cuánto cuesta tenerla y qué opciones hay, lo contamos en Cuánto cuesta una página web para tu negocio, y la carta de servicios tiene su propio artículo.

  • página web
  • reserva online
  • Google

Artículos relacionados

  • Agenda y citas

    Recordatorios de cita: qué funciona y qué no

    Un buen recordatorio llega a tiempo, dice lo justo y deja cambiar la cita sin llamar. Qué poner, cuándo mandarlo y qué canal elegir, con lo bueno y lo malo de cada uno.

    4 min de lectura

Lleva tu negocio al siguiente nivel

Pide tu propuesta gratis: te enseñamos tu web antes de que pagues nada.

Pide tu propuesta gratis
Habla con un profesional